No se si a ritmo de tango pero estamos acabando el año.
Atrás va quedando qué hicimos y lo que no, logros y fracasos, alegrías y tristezas. La vida misma en definitiva. Como si fuera la letra de un viejo tango.
Atrás va quedando qué hicimos y lo que no, logros y fracasos, alegrías y tristezas. La vida misma en definitiva. Como si fuera la letra de un viejo tango.
Y llegó diciembre volando y este veroño se va convirtiendo en un otoño real, frio. Iba siendo ahora.
Alcemos el vuelo y miremos al horizonte con optimismo. 365 días por delante dan para mucho