Esta foto es muy antigua. Es de la cabalgata de Reyes de 1992 en Calle Carretería en Málaga. Entonces ni me imaginaba ser padre de dos niñas maravillosas que año tras año me obligan a armarme de paciencia y bajar al bullicio que supone este momento. Pero no la he colgado por esto. Anoche la cabalgata arrollo a un niño de seis años que se lanzó a coger un caramelo. Murió prácticamente en el acto. Seguro que todos los sistemas de seguridad funcionaron, no lo pongo en duda, pero ocurrió lo peor. Quizás si pusieran vallas de seguridad no habría pasado. Quizás si no se lanzaran caramelos. Quizás si nosotros como padres estuviésemos más pendientes tampoco. Quizás...en fin, la fatalidad. Ahora solo nos queda lamentarnos y reflexionar pensando que hacer para que no vuelva ocurrir, para que la noche de Reyes sea lo que debe ser.

