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sábado, 24 de abril de 2021

Acabando abril. A Ana becerra



















































 "Demasiados: Demasiadas decisiones, demasiados pensamientos intrusivos, demasiado trabajo, obligaciones, interrupciones, ansiedades...muchos "pocos": poco tiempo de calidad para una misma, pocas horas de sueño, poca calma interior...

A veces simplemente te cansas, te quedas agotada y sin fuerzas en ese rincón solitario del desánimo donde todo pierde su razón de ser, su brillo, su espontaneidad...
Me doy permiso para reencontrarme. Puede parecer irónico, pero el agotamiento tiende a aprisionarme en las capas de las preocupaciones, las auto-exigencias, presiones, deberes y ansiedades hasta el punto de olvidarme de mi misma"

Ana Becerra

Me gustó mucho esto que escribió hace unos días Ana Becerra. Empaticé con ella. Yo quiero tomarme un tiempo de muchas cosas. Reencontrarme conmigo mismo. Aprender a ser menos exigente con los demás y asumir que no puedo tirar de todo. Perdón a los que hice daño y besos y abrazos a los que se que están ahí.

12 comentarios:

josep dijo...

Excelente toma!
Está claro que. a pesar de los pesares, la vida sigue estando ahí fuera.
Un fuerte abrazo José Ramón

joaquín dijo...

Bueno, aun queda algo de mes, y vida y luz en las calles para hacer buenas fotos callejeras como esta

José Ramón dijo...

Pues si. A veces nos da disgustos pero sigue ahí.

José Ramón dijo...

Aprovechemos cada día como si fuera el último. Y lo malo lo dejamos fuera.

Ildefonso Robledo dijo...

Buena imagen, amigo... En la calle, la vida sigue... Pero no olvidemos tener mucho cuidado..
Un abrazo

José Ramón dijo...

Lo tendremos. Un abrazo Ildefonso

Anaximandro dijo...

Excelente la perspectiva y la profundidad de campo. Entiendo bien a la autora de esa reflexión, una víctima más de este tipo de vida hiperactiva que llevamos.
Un abrazo, José Ramón.

José Ramón dijo...

Parar es bueno para luego volver a arrancar. Un abrazo Anaximandro

XuanRata dijo...

Esa sensación de umbral es la que estamos empezando a tener, al fin.

En la imagen contrasta la nobleza y solidez de ese portalón de madera y los clásicos azulejos del zaguán con la sordidez de los fluorescentes, su luz verdeazulada, un tanto enfermiza que a pesar de todo nos indica la salida. Será como salir a la calle tras una larga convalecencia. Pero pocas veces se siente tanto el latido de la vida como en esa situación.

Un abrazo

Jordi López Pérez dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Jose Manuel.
Un abrazo.

José Ramón dijo...

Xuan, hay que salir de esta cuanto antes y retomar una vida normal. Ya se va viendo el final

José Ramón dijo...

Un abrazo Jordi